Cuando el inversor miraba hacia el Ibex al inicio del presente año en busca de oportunidades claras para engrosar su cartera, una de ellas sin duda era Telefónica, la cual, pese a los repuntes de los últimos meses, todavía mostraba un castigo muy severo sobre el valor de sus acciones. Cuando llegó el desplome por la pandemia, a finales de febrero, sus títulos comenzaron a caer a plomo y estas caídas no cesaron en marzo, como sí ocurrió en muchas otras firmas, y siguió hasta alcanzar un mínimo histórico a comienzos de noviembre, por debajo de los 2,80 euros, tras un descenso de más del 57%.

Desde ese suelo, recuperó un 16% hasta los 3,25 euros en los que cerró el año 2020. No obstante, seguía ofreciendo al inversor un perfil de compañía con un amplio potencial alcista. El consenso de analistas que recoge FactSet le daba entonces un recorrido del 46%, hasta los 4,75 euros en los que fijaba su precio objetivo medio de cara a los siguientes 12 meses. Sin embargo, desde que comenzó el ejercicio, Telefónica es el segundo valor más alcista de todo el Ibex, con un repunte del 16%, con lo que ya se ha comido casi la mitad de la tarta que se prometía hace solo un par de semanas. A precios actuales, los expertos ya le dan más de 18 puntos menos de recorrido, en concreto un 28% hasta su precio objetivo medio, los 4,81 euros.

La debilidad bursátil de la compañía es algo que tienen muy en cuenta dentro de la empresa, como apuntó Pablo Eguirón, director de relaciones con inversores, en la jornada de Empresas que crean valor para el accionista que celebró elEconomista en diciembre: "Creemos que no tiene ningún sentido que Telefónica cotice por debajo de PER 10 [actualmente está en 8,7 veces] cuando es la empresa mejor preparada para el futuro", señaló. De la misma forma, Laura Abasolo, directora general de Finanzas y Control, resumía en una entrevista a este medio que "la acción no está recogiendo el valor intrínseco de la compañía". Por esto, el objetivo de Telefónica era buscar la forma de cristalizar ese valor que no se estaba reconociendo por el mercado, pero sí por los compradores. "Telxius ofrece una gran opcionalidad", indicaban ambos directivos.


Otra prueba de esta visión es que, tal y como informaba la CNMV, en la últimas semanas la operadora ha ido realizando recompras de acciones, aprovechando el bajo precio de las mismas. Ha adquirido casi 22 millones de títulos, lo que supone un 0,39% de su capital, con lo que eleva la autocartera hasta el 1,86% (con un valor de mercado cercano a los 390 millones de euros).

La operación de la venta de las torres de Telxius a American Tower ha sido muy bien acogida por el mercado ya que, como explican los analistas, la americana ha pagado unos múltiplos altísimos para entrar en Europa, lo que permite a Telefónica reducir su principal lastre, que es el apalancamiento. Según las estimaciones de los expertos, esta ratio se reducirá en 0,3 veces, situándose entre las 2,5 y las 2,7 veces a finales de este año, cerca de los niveles que se prevén para el resto del sector. Además, seguirá impulsando las desinversiones en sus activos no estratégicos con el objetivo de continuar reduciendo su pasivo, como puede ser el caso del cable submarino.

Con esto, a su vez, ha asegurado que las agencias de rating no sigan deteriorando su calificación, la cual Moody's y S&P colocan solo un peldaño por encima del grado de especulación mientras que Fitch la sitúa dos por encima. Hay que recordar también que Telefónica soporta el tercer coste de financiación más alto del Ibex, con un 3,41% de media, aunque por el contrario, tiene el vencimiento medio en 11,2 años, el segundo más alto del selectivo, lo que le da cierta tranquilidad a medio plazo.

Recuperar la inversión está lejos

Telefónica es una de las compañías españolas con un mayor número de accionistas, muchos de ellos pequeños minoristas que han visto cómo su inversión en la teleco se ha ido esfumando con el paso de los años. No obstante, hay que tener en cuenta que en el periodo que hayan estado invertidos también han ido recibiendo periódicamente los dividendos distribuidos por la empresa, que siempre ha tenido rentabilidades más que aceptables. Ajustando las acciones a los dividendos recibidos, actualmente el valor de las mismas superaría los 10 euros. Desde que tocó el máximo histórico en marzo del año 2000, el valor bursátil de Telefónica se ha desplomado más de un 86%, pero contabilizando estos pagos el descenso sería menor, del 63%.

Pese a que para la mayoría de los expertos que siguen a la compañía la operación es netamente positiva, Telefónica no ha recibido esta semana ninguna mejora en la recomendación. De hecho, Jefferies incluso la ha rebajado de mantener a vender al estimar que "todavía tiene un apalancamiento muy alto". Con este cambio, solo el 45,5% de los que la siguen aconsejan tomar posiciones en ella, la misma proporción que aquellos que sugieren que lo más adecuado es mantenerlas. El restante 9% son los que saldrían de esta posición. En general, el resto de los analistas ha revisado ligeramente al alza la media de los precios objetivos.

Fuente: Eleconomista

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