Los cinco 'cisnes negros' (además de Cataluña) que cuestionan un rally bursátil

Alemania y Wall Street en clave internacional y la banca y los resultados en la nacional, serán decisivos a corto plazo.

"Está barata tras la corrección provocada por la crisis catalana. Si hay una Bolsa en Europa que puede subir más que el resto es la española". Es el mantra que se repite en la mayoría de las firmas de Bolsa que en los últimos días han puesto sobre la mesa sus proyecciones para el mercado nacional (el Ibex ha bajado un 2,79% en noviembre a pesar de la reacción de última hora y ha arrancado diciembre también en rojo) y el resto de los grandes índices mundiales.

Sin embargo, hay un puñado de razones para al menos cuestionar el escenario mayoritariamente feliz que como cada fin de año dibujan los 'brokers' para la renta variable. Son concretamente cinco y pueden tener un fuerte impacto a corto plazo. En clave internacional, van desde las dudas sobre la valoración de los activos financieros (con el Dow Jones estadounidense por encima de los 24.000 puntos), pasando por la incertidumbre política en Alemania hasta el posible impago el pago de la deuda de Venezuela.

En la doméstica, (además, claro está, de las elecciones catalana del 21 de diciembre) tienen que ver con las dificultades del sector bancario. En el Ibex 35, sólo Bankinter se ha librado de la corrección en noviembre en medio de la preocupación creciente por los problemas del sector para generar negocio en un entorno de tipos de interés cero. Y también con los sustos que han dado en las últimas semanas las rebajas de las previsiones de ventas y beneficios de varias compañías.

Valoración

Diciembre es el mes clave a la hora de decidir la estrategia de inversión para el año siguiente. Tras un gran año a nivel global, los inversores llegan a la cita con la duda de si será igual de rentable apostar por la renta variable en 2018. La mayoría de las previsiones son alcistas (en el caso del Ibex 35 Goldman Sachs, Credit Suisse o Mirabaud son positivos a corto plazo porque creen que será capaz de reducir la diferencia con el resto de índices europeos), pero a nivel global las cosas cambian.

El propio Goldman Sachs ha avisado que la larga fase alcista de las acciones y los bonos en Estados Unidos ha disparado la valoración media hasta los niveles más altos desde 1900. Y advierte que pocas veces la renta fija y la variable han estado tan caras al mismo tiempo a otro lado de Atlántico. Una situación que, aseguran, "en algún momento se va a traducir en dolor para los inversores". En el otro gran gurú estadounidense, Bank of America Merrill Lynch, alertan también de que el mercado alcista acabará en 2018 y de que va a rebajar el nivel de riesgo de sus carteras de forma agresiva.

Alemania

La canciller Angela Merkel quiere apurar hasta el final la posibilidad de evitar unas nueva elecciones en la primera economía de la zona euro. Para ello deberá reeditar una coalición con los socialdemócratas del SPD que se antoja controvertida. Si las negociaciones no llegan a buen puerto, los mercados de valores (que hoy confían casi ciegamente en el apretón final de manos) sufrirán.

Si hay nuevos comicios, Alemania tendría que esperar hasta el próximo verano para formar gobierno. Pero incluso en el mejor de los casos los mercados tendrán que poner a prueba su paciencia. Está previsto que las negociaciones se intensifiquen entre CDU y el SPD a partir de enero.

Bancos

Han sido la gran estrella de la Bolsa española en 2017 con subidas entre el 3% y el 27% al cierre del mes de noviembre por la expectativa de una subida de tipos en enero. Sin embargo, ese repunte no llegará como muy pronto hasta finales del año que viene. En este escenario crecen las voces que aseguran que la rebaja de costes ya no será suficiente para salvar las cuentas de los bancos europeos, que necesita generar negocio a toda costa en el contexto más difícil posible.

El potencial alcista de la banca nacional es reducido ya (el medio de los bancos del Ibex 35 apenas supera el 4% a doce meses vista). Y firmas como Berenberg o Capital Markets han rebajado sensiblemente las valoraciones de algunos de los bancos del selectivo. A nivel europeo, Kepler ha reducido la recomendación sobre la banca desde sobreponderar a neutral.

'Profit warning'

La cadena de supermercados de descuento Dia, Técnicas Reunidas y Siemens Gamesa son los tres grupos que desde mediados de octubre han encendido las luces rojas en el parqué por sus rebajas de previsiones de ventas y beneficios. Son solo los últimos exponentes del movimiento que ha sacudido a la Bolsa española en un año 2017 en el que Almirall, Gestamp, Mapfre y Parques Reunidos también fueron protagonistas de una cadena de 'profit warning' de la que no han quedado al margen grandes grupos europeos como Akzo Nobel o Carrefour.

Las revisiones han sembrado cierto escepticismo sobre las valoraciones de las compañías y las elevadas expectativas de los inversores. Los resultados del último trimestre del año serán claves para decidir el rumbo de los mercados. Los precedentes preocupan.

Latinoamérica

Ha dejado de ser un problema para la Bolsa española, y ahora suma más negocio y confianza de lo que resta. Por ejemplo, Credit Suisse cree que apostar por valores españoles "es una forma de jugar a la recuperación de Brasil y de apostar por el dólar brasileño".

Sin embargo, la gran excepción puede ser Venezuela. Se estima que la deuda externa del país alcanza los 150.000 millones de dólares. Hasta ahora, el país solo ha conseguido restructurar 3.000 millones tras un acuerdo con Rusia. En la primera semana de noviembre, Standard & Poor's y Fitch redujeron la nota del país por el riesgo de incumplimiento.

Fuente: Expansion

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